En una esquina de Guadalajara, el aroma de birote recién horneado y chile de árbol se mezcla con el bullicio de la calle. Ahí, un mostrador humilde sostiene una torta ahogada clásica: birote grande, carnita abundante, frijoles y una salsa que tiembla de picor. Así comienza la historia de Tortas Tay.
Donde todo empezó
Tayron Jimenez creció entre tortas ahogadas. Pero con los años, notó algo que le inquietaba: 'ya no las hacen como antes, ya no se disfrutan igual, se ha perdido el estilo tradicional'. Decidió no quedarse de brazos cruzados. En 2021, con más coraje que clientes, abrió Tortas Tay en Guadalajara.
Qué los hace únicos
No buscaba ser un negocio más. Quería rescatar eso que él recordaba: una torta ahogada con personalidad. Birote grande, no chico. Carnita generosa, frijoles enteros y salsas que él mismo desarrolló durante meses hasta encontrar el punto exacto. 'La torta ahogada es mas que un lonche aguado', dice, y esa frase resume su filosofía.
Los años difíciles
El inicio fue cuesta arriba. Las mesas vacías, los días largos. Tayron estuvo a punto de cerrar. Pero se aferró a su idea como un náufrago a su tabla. 'Me aferré a mi idea y con el tiempo de boca en boca la gente fue llegando', recuerda. La perseverancia y el sabor hicieron el milagro.
la torta ahogada es mas que un lonche aguado
Cómo operan hoy
Hoy, Tortas Tay tiene una clientela fiel que llega recomendada. No hay campañas ni anuncios; el boca a boca sigue siendo su mejor carta de presentación. Tayron recibe a cada comensal como si fuera el primero, con la misma pasión que lo llevó a abrir.
El platillo que los define
La especialidad es la torta ahogada clásica: un birote grande, crujiente por fuera, suave por dentro, relleno de carnita de cerdo bien sazonada y frijoles refritos. Se baña en una salsa de jitomate y chile de árbol, con un toque de vinagre. Al primer mordisco, el pan se empapa, la carne se deshace y el calor sube despacio. Es un plato que exige servilletas y entrega.

Lo que viene
Tayron no planea expandir por ahora. Su sueño es mantener viva la tradición, seguir perfeccionando sus salsas y que cada torta sea un recordatorio de cómo se hacían antes. 'Lo importante es no perder la esencia', dice.
En un mundo de comida rápida, Tortas Tay es un alto en el camino. Un lugar donde el pan todavía se empapa con cariño y el chile tiene historia. Si andas por Guadalajara, busca esa esquina. Tayron te espera con una torta y una sonrisa.
